lunes, 20 de mayo de 2013

Globalbook: eficiencia para el sector editorial


La semana pasada he tenido la oportunidad de conocer, en vivo y en directo, la herramienta Globalbook, inteligencia económica aplicada al libro y su funcionamiento.(*) Para resumirla en una expresión: es la solución y arriesgo a decir que definitiva a algunos de los vicios enraizados en el sector editorial. Concuerdo con las palabras del maestro Manuel Gil cuando afirma que Globalbook “es una auténtica pasada, una pasada imprescindible”, y celebro iniciativas tan innovadoras como éstas para optimizar los procesos y formas de trabajo del sector del libro.


Qué es Globalbook

Globalbook es un canal, una plataforma, que proporciona a los agentes del sector editorial información, servicios y una serie de herramientas innovadoras relativas a los procesos de gestión de la producción, la comercialización y la distribución de libros, para facilitar la innovación en toda la cadena de valor del libro.

Bajo el lema “Inteligencia económica aplicada al libro”, Globalbook se basa en una plataforma tecnológica en la nube y recoge en tiempo real los datos de ventas, ya que se integra con los principales programas de gestión de las librerías. De esta forma, los agentes de la cadena del libro saben en todo momento qué se vende, dónde se vende, cuándo se vende y por qué.

Andrés de la Dehesa, CTO de Globalbook, compara la herramienta con un sistema de calefacción donde el calefón vendría a ser la editorial, los radiadores las librerías y Globalbook las tuberías, y lo que circula por los tubos es información, datos cuantitativos y cualitativos para convertir la cadena clásica de valor del libro en una red real de valor.

No quiere extenderme en la descripción, ya que toda la información sobre la herramienta Globalbook la encuentran en su página web. Os aconsejo navegarla y descubrirla allí. En esta entrada os contaré mi visión de esta plataforma y qué aporta a cada uno de los agentes intervinientes en la producción, comercialización y distribución del libro.


Entre los variopintos vicios del sector del libro uno de ellos es el masivo e ineficiente tráfico de libros entre editorial, distribuidor y librerías. Cajas y cajas de libros que van de un lado para otro o que terminan durmiendo en los almacenes, títulos colocados en librerías donde no hay espacio para ellos y avalanchas de devoluciones que ahogan al editor, al distribuidor y al librero, con la consecuente ineficiencia, pérdida de tiempo y de dinero. En mi opinión, Globalbook viene a eliminar este mal hábito incrustado en el sector del libro.

Además, no creo que haga falta extenderme en la importancia vital de contar con datos precisos en este caso sobre libros, pero aplica a cualquier otro producto para tomar decisiones entorno a ellos. Constantemente renegamos de las cifras que nos brindan algunos agentes y de las cuales no podemos echar mano para configurar un panorama global.


Beneficios para el editor

Con Globalbook el editor accede a datos, en tiempo real, que son una mina de oro para su negocio y que hasta el momento no tiene forma de conocerlos, por lo menos no con el nivel de detalle e interrelación que ofrece Globgalbook. El editor se encuentra con información cuantitativa y cualitativa de la comercialización de todo su catálogo, de forma exclusiva (sólo él y nadie más accede a estos datos): información que puede dividirla y combinarla de tal forma que obtiene datos específicos y microscópicos como también globales y sectoriales.

A través de esta plataforma el editor accede a una serie de funcionalidades que, según sus combinaciones, le permiten conocer cuántos libros de un título, de una serie, de una colección, de un género, están colocados y/o se han vendido en una librería o red de librerías, en una región, en una provincia o en todo el país. Y todo en tiempo real y desde cualquier dispositivo con conexión a datos.

Esto que resumido en una frase puede parecer simple no lo es en absoluto, porque con estos datos cualquier editor puede tomar decisiones clave que afectan al corazón de su negocio, como:

·  La realización óptima de envíos de libros: el editor puede decidir qué títulos envía a una librería o región en función de los intereses de los lectores y de las ventas, o qué libro o género funciona mejor en una ciudad. O, por ejemplo, saber qué cantidad de un determinado libro está colocada en las librerías cercanas al lugar donde el autor de dicho título realizará una charla, seminario; o donde se llevará a cabo la presentación de ese título. O si la librería de la facultad X, donde un par de títulos de su catálogo son de lectura obligatoria en una carrera, están disponibles o necesita enviar ejemplares. O… un largo etcétera. Es decir, el editor cuenta con una herramienta que le permite hacer una reposición inteligente de títulos.

·  La necesidad de reedición o reimpresión de títulos: ¿cuántas veces un editor ha reimpreso un título porque tenía la primera edición “vendida” y luego se encuentra con que un porcentaje enorme vuelve a sus almacenes porque sólo estaba colocada? Así, sabiendo qué libro y cuántos ejemplares de ellos están colocados y cuántos vendidos el editor cuenta con datos fehacientes para decidir reimprimir o no un libro, y por cuantas unidades lo hace. Con esto, el editor, además, se saca el peso de tener que rematar o destruir sus libros.

·  Sobre marketing: el editor puede focalizar acciones de marketing y difusión y no hacerlas cual regadera, porque destina recursos para la promoción de un libro en una librería, región, ciudad, provincia, etc. en función de la proyección de las ventas de ese título o de títulos similares.

·  Hacer seguimiento de tendencias y establecer proyecciones: en base a un título, a un género, a movimientos en un determinado punto geográfico, etc. Globalbook incluye un indicador de cobertura que ofrece información sobre el ritmo de venta de un título y puede establecerse la proyección semanal, mensual, etc. de comportamientos del mismo.


Todo esto se traduce en ahorro de gestión, de logística, de contabilidad, de recursos humanos destinados a tareas improductivas. Sintetizando: ahorro de costes y eficiencia en la gestión y administración ya no sólo del catálogo editorial sino de la empresa toda.


Beneficios para el distribuidor

Con los datos que ofrece Globalbook el distribuidor realiza:

· Una reposición eficiente al punto de venta: como posee información en tiempo real sobre la situación de los libros en las tiendas asignadas decide cuándo es necesario reponer y cuándo no un determinado título.

· Controlar el almacenaje de títulos: el distribuidor tendrá las cajas de libros necesarias para reponer en los puntos de venta y no más. Es decir, no tendrá que almacenar cajas de libros que nunca repartirá (por el motivo que sea) y que se quedan durmiendo la mona en su almacén.

· Hacer de la logística un proceso eficiente: el distribuidor deja de acarrear cajas y cajas de libros de un lado para otro sin sentido o con poco o nulo criterio. Y sabe, por ejemplo, qué títulos funcionan mejor en una región y destinarlos para su distribución allí y no pasearlos por media España para ver donde se venden.

Con esto, el distribuidor logra eficiencia y ahorro de sobrecostes en el almacenamiento y en la logística, tanto en la de ida la colocación de los libros como en la de vuelta la devolución de los libros a las editoriales.


Beneficios para la librería

Globalbook está conectado a DILVE y se integra a los principales programas informáticos de gestión, lo que facilita el trabajo de los libreros y permite que se beneficien en:

· La recepción óptima de libros y la consecuente gestión del stock y del espacio: el librero deja de recibir títulos que no tienen expectativa de venta en su local y, lo que es más importante, recibe ejemplares en función de la proyección de ventas de un libro, colección o género en su librería. No tiene que destinar espacio al almacenaje de cajas que nunca abrirá y que como el distribuidor se las dejó se las lleva. Éste aunque sea sólo un punto en mi argumentación es una variable en la que al librero le va la vida de su negocio.

· La reducir la contabilidad de la librería: todas las idas y venidas de cajas de libros incluidas las que no se venden repercuten en la contabilidad de una librería, en muchos casos generando pérdida de tiempo, desgaste y mal uso de recursos. Además, cuenta con funcionalidades integradas para generar y tramitar automáticamente diferentes documentos, como pedidos, albaranes y facturas. Esto y el control del stock de forma eficiente le permiten al librero reducir la contabilidad de su empresa.

· La fidelización del lector/comprador: al conocer el librero en tiempo real cuántos ejemplares tiene en su librería de un título en concreto, sabe cuándo necesita una reposición del mismo sin esperar a que la solicitud de un lector se lo indique (¿no les ha pasado de ir a una tienda y que les digan “aquí no lo tengo pero en la librería de la calle X sí”?). Además, puede saber qué librerías cercanas a la suya disponen de un título que no se encuentra en ningún distribuidor y sugerirle al lector dónde puede encontrarlo. No olvidemos que un lector agradecido siempre vuelve.

· La promoción de libros: el librero sabe cuándo le llegará una novedad y en qué momento la editorial lanza una promoción sobre un determinado libro, porque Globalbook integra un canal de alertas y sondeos además de evaluación sobre futuras novedades. Esto le permite realizar acciones de marketing de forma coordinada y promocionar realmente los libros que tiene en su librería y no aquellos que creía que iba a tener (que me ha pasado querer comprar un libro destacado en la revista de la librería y recibir como respuesta “es que aún no nos ha llegado”).

· La obtención de datos estadísticos para hacer más competitivo su negocio de forma sencilla: el librero accede a información relativa a cuántos títulos posee de una determinada editorial; datos que, a su vez, puede analizar en función de los géneros, colecciones, etc. Accede a datos dinámicos sobre logística y comercialización que posibilitan hacer más eficiente su negocio y tomar decisiones en torno a él.


El potencial que brinda cada una de las variables de Globalbook, y todas sus posibles combinaciones, es enorme. En esta entrada sólo he incluido algunas cuestiones que, creo yo, son las que más saltan a la vista (por lo menos a la mía). Editores, distribuidores y libreros son quienes mejor pueden analizar en qué aspectos esta herramienta les ayuda a hacer eficientes los diversos procesos y ahorrar costes en general.

Como verán, Globalbook parece no tener pega alguna y si la tiene es haberse metido en un sector a veces reacio a la tecnología y a todo “lo que venga de fuera”. Si el modelo de Globalbook funciona y con éxito en el sector deportivo donde el producto no es uno sino cientos y miles, ya me dirán (simple comparativa: imaginen cuántos productos, no marcas, encuentran en Laie, por ejemplo, y cuántos encuentran en Decathlon).

La plataforma ya la están usando algunas editoriales y varias librerías. Ojalá el sector editorial carezca de la recurrente miopía que tiene sobre determinados temas y vea las bondades que esta herramienta ofrece. Espero que el sector sea lo suficientemente inteligente para ver las soluciones que Globalbook ofrece y el ahorro de tiempo, gestión y dinero que obtienen con esta herramienta antes que el precio de la misma (que no es cara y cuenta con diferentes tramos en función del volumen transaccional), precios total y fácilmente asumibles por los agentes del sector editorial.

Globalbook genera eficiencia, optimización y productividad para los eslabones de la cadena de producción y comercialización del libro, ofreciendo información en tiempo real sobre qué se vende, dónde se vende, cuándo se vende y por qué. Si el sector editorial no apoya una iniciativa como ésta no es que está miope, es que ya se ha quedado ciego.

Globalbook, inteligencia económica aplicada al sector del libro



(*) Agradezco a Albert Pérez Novell, Josep Nieto Trullàs y Andres de la Dehesa CEO, Director de Desarrollo y CTO respectivamente por recibirme y destinar su tiempo para explicar y enseñarme Globalbook.


jueves, 9 de mayo de 2013

arrobabooks@: nuevo sello digital, de Círculo de Lectores


Logotipo arrobabooks@
El anterior post en este blog hacía mención a la reconversión de la cadena de valor en la producción del libro. En referencia a esto, otra parte integrante del sector editorial y de la famosa cadena de valor también lo hace: Círculo de Lectores acaba lanzar su sello digital arrobabooks@, los primeros 50 ebooks con títulos exclusivos del Club, en formato digital, pero no exclusivo para socios del club sino abierto a todos los lectores.

En la página web de este nuevo sello informan que libros electrónicos estarán disponibles en todas las tiendas y plataformas online del mundo. En tanto, a día de hoy los ebooks ya se pueden comprar en Fnac, Amazon, Casa del Libro, Nubico y Booquo. Los formatos que cubren, según los títulos, son ePub, Mobipocket, KF8 y fixed layout. Los precios están en la franja de 0,99€ a 9,99€ y casi todos los libros sin DRM, a excepción que aquellas obras que por contrato no permiten su omisión.

Con el objetivo de publicar 150 títulos por año, arrobabooks@ ha comenzado abordando los géneros Narrativa actual, Thriller & Misterio, Prácticos, Infantil, Novela histórica y Romántica. Además, presentan dos colecciones Ebook+ y Shots. La primera son libros electrónicos enriquecidos con contenido extra como guías de lectura, entrevistas al autor, palabras del autor y club de lectura online, y la segunda colección está conformado por relatos y cuentos exclusivamente digitales. Se aguarda por la llegada de una tercera colección de novelas por entregas, En Serie, al mejor estilo folletín.

Además, los títulos saldrán al mercado tanto en papel como en digital de forma simultánea, para aquellas obras para la cual se tenga los derechos para ambas ediciones, y otros contenidos exclusivos y/o inéditos sólo tendrán formato digital.

En la entrada de anterior comentaba que las agencias literarias se estaban reconvirtiendo y, como parte de esa adaptación, impulsan la publicación de libros electrónicos de forma directa sin intermediación de una editorial tradicional. En este caso, una vez más, Círculo de Lectores rompe las barreras del club(*), esta vez para adentrarse en el fascinante mundo de la edición digital.

Presentación de arrobabooks@



(*) Ya lo hizo en su momento con Galaxia Guttenberg, cuando Círculo tradicionalmente publica para los socios del Club obras explotados por otras editoriales.

martes, 7 de mayo de 2013

Reconversión de la cadena de valor del libro: los agentes literarios


Las transformaciones que el sector editorial ha experimentado en la última década han sido varias y a raíz de muchos factores, entre los que se encuentran la popularización de Internet, el surgimiento de plataformas de autopublicación, la desmaterialización del libro y la eclosión de la versión digital del mismo, la irrupción de empresas tecnológicas que ganan terreno en lo editorial y muchos otros factores que cuestionan la cadena de valor de la producción del libro.

Entre estas circunstancias, una es la necesidad de reconversión de los actores de la cadena de valor del libro y de las tareas que realizan. De esta forma, los editores han tenido que adquirir nuevas competencias –en especial las relacionadas con el mundo digital–, los autores aprender a manejar herramientas de marketing online, y los agentes literarios no han escapado de esta realidad.

Manuel Gil y Joaquín Rodríguez en El paradigma digital y sostenible del libro explican muy bien esta transformación, y de qué manera se recompondrá la cadena de valor y los papeles que cada uno de los agentes asuma, de qué forma se alterarán las competencias que se daban por consabidas y que ahora habrá que desaprender.


Nuevos roles del agente literario

I love my literary agent
© mrsdubai
Ser agente literario ya no es lo que era y esta profesión ha tenido que reinventarse, como todas las demás dentro del sector editorial. Es más, los agentes han tenido que asumir como propias algunas tareas que antes estaban en manos de las editoriales, como la recepción de manuscritos o la publicación de títulos, o labores tradicionales del librero, como el contacto con los lectores.

Muchas editoriales no aceptan la recepción de manuscritos y sólo llegan a ver aquellos originales que solicitan expresamente, los que reciben a través de un agente o los sugeridos por algún autor que ya publican. De esta forma, se ha producido una traslación de tareas entre los actores de la cadena y, en el caso de los agentes literarios ahora son quienes reciben y evalúan la calidad de un manuscrito, las correcciones que hay que efectuar, la edición que necesita, la unificación de criterios, etc.; es decir, realizan una actividad que hasta no hace mucho tiempo era exclusiva del editor.

Otro ejemplo de esta transformación se evidencia en el surgimiento de libros electrónicos impulsados directamente por agencias literarias. La pionera fue Carmen Balcells que, en 2009, presentó la colección Palabras Mayores, conjuntamente con Leer-e, una plataforma que comercializa libros y lectores electrónicos. A nivel internacional, en 2010, hizo lo propio Andrew Wylie con el lanzamiento de Odyssey Editions y con comercialización exclusiva a través de Amazon.

Hace un año nació la colección de libros electrónicos ibuku, también dentro de la plataforma Leer-e, dirigida por varias agencias literarias y que, como ellas expresan en su página de Facebook, es una colección “en la que se encuentran libros que no tienen sitio en el mercado actual editorial, es decir descatalogados e inéditos que no encajen dentro de las líneas editoriales pero que vale la pena que se publiquen”. Esta colección ha sido impulsada por las agencias literarias Bookbank, CBQ, Ilustrata, imc, International Editors’ Co. y Susanne Theune & Asociados y los ebooks tienen precios muy accesibles.

Mismo caso sucede con AK Digital, que distribuye a través de diferentes plataformas online. Es un proyecto de la agencia Antonia Kerrigan que tiene como fin ayudar a los autores que representan en la publicación digital de libros editados en el pasado y que están libres de derechos, y aquellos títulos inéditos que no han podido encontrar un lugar en la publicación a través de una editorial. Y otro ejemplo que va en la misma dirección es SB e&books de la agencia Sandra Bruna, “un servicio literario para la publicación de obras en las plataformas elegidas por su autor”.

book ebook application app content digital edition
© The Verge
Se han multiplicado los productos y los soportes donde la obra de un autor puede encontrar lugar. Las obras de los autores representados por los agentes literarios pueden ser el contenido no ya sólo de un libro y, en el mejor de los casos, también de una película sino que ahora este contenido puede ser el corazón de una aplicación para móvil o transformarse en otro producto multimedia que hasta unos años no estaba dentro del panorama de la edición. Tal es el caso de El Laberinto de la Felicidad, de Alex Rovira y Francesc Miralles, que se publicó Aguilar por primera vez en papel en 2007 y seis años después, este año 2013, Enhancingebooks lanza una apps para iPad. Si hablamos de contenido para el entorno digital, los formatos que puede adoptar un contenido se multiplican y escapan al libro tradicional.

Además, las agencias se han abierto al gran público, a los lectores. Hasta hace poco tiempo no se sabía demasiado de las agencias porque se movían entre los autores y las editoriales. Eso ha cambiado, se han hecho visibles, y su presencia es mucho más activa en las redes sociales, donde se encuentran los lectores y prescriptores de libros. Así, encontramos páginas de Facebook de agencias literarias como Sandra Bruna, Guillermo Schavelzon& Asociados y Letras Propias que tienen más seguidores que varias editoriales, y lo mismo sucede si se indaga en los perfiles de Twitter de estas y otras agencias.

Por otro lado, con el surgimiento de nuevas licencias relacionadas a la propiedad intelectual el abanico de posibilidades se amplía. Así, encontramos con ejemplos como Todo va a cambiar, de Enrique Dans, que está publicado en versión impresa y en digital por el sello Deusto y también gratuitamente en una página web, enriquecido, con licencia copyleft y en una versión que han denominado edición social.


En resumen, aunque el trabajo principal del agente es ser el representante del autor con todo lo que ello implica y que no es poco ha tenido que saber adaptarse al nuevo entorno de la edición. Estos ejemplos evidencian que los agentes no tienen ya como cliente único a las editoriales sino que en la actualidad también deben negociar con plataformas de distribución y otras empresas interesadas en los contenidos de sus escritores; que se enfrentan a nuevos modos de explotación de los derechos de sus representados y que por las circunstancias actuales de la edición han tenido que acercarse más al lector. Y lo mismo pasa con otras profesiones que intervienen en la industria editorial: lectores profesionales, editores, maquetadores, correctores, profesionales del marketing, libreros, bibliotecarios, etc.

“Te reinventas o te quedas fuera” es una de las máximas de la edición actual. Y aquí estamos, reinventándonos también J


Si te interesa este tema, puedes encontrar más información en:
Agente literarios: reinventarse o morir, por Arantxa Mellado.


à Esta entrada está disponible en portugués en Cultur@ e-ditorial.

lunes, 29 de abril de 2013

PreTel predice si un libro es vendible o no


Vaya sorpresa cuando leo en mi correo electrónico la noticia "Un sistema informático es capaz de calcular las ventas que tendrá un libro". Salto a Google y a investigar de qué trata. Por el momento, parece que sólo ha sido la presentación porque hay muy poca información en la Red, y espero se brinde más datos en pocos días sobre este programa informático.

PreTel puede llegar a ser la salvación de más de un editor, incluso de los reacios a las nuevas tecnologías (que hay unos cuantos). Concebido como un sistema informático capaz de calcular las ventas que puede tener un libro tras ser publicado, PreTel puede convertirse en una bocanada de oxígeno para los escandallos editoriales.

Desarrollado por los investigadores de la Universidad de Granada Pedro Ángel Castillo Valdivieso, Juan Julián Merelo Guervós y Antonio Miguel Mora García, este programa permite efectuar simulaciones de tiradas y lanzamientos de títulos desde el punto de vista estadístico y puede ayudar a decidir si un libro es vendible o no.

PreTel se basa en redes neuronales artificiales y su funcionamiento consiste en un entrenamiento previo considerando datos de miles y miles de libros ya publicados y obtiene un modelo matemático capaz de realizar estimaciones de ventas del título analizado. Por tanto, cuanta más información posea el programa sobre libros mejor será la predicción y mayor la calidad de las estimaciones.

Los investigadores pertenecen al grupo de investigación GeNeura de la Universidad de Granada, y la empresa granadina PRM Consultores que a mediados de este abril se fusionó con el Grupo Trevenque— llevará a cabo la explotación de licencias del software.

Pedro Ángel Castillo Valdivieso, Juan Julián Merelo Guervós y Antonio Miguel Mora García.
Los investigadores de la UGR Pedro Ángel Castillo
Valdivieso, Juan Julián Merelo Guervós y Antonio
Miguel Mora García. © UGRdivulga

Más información en:


miércoles, 24 de abril de 2013

¿Por qué las editoriales destruyen libros?


¿Por qué las editoriales destruyen libros cuando podrían regalarlos, darlos a una biblioteca o donarlos a otras instituciones o asociaciones? Simple aunque crudo: por cuestiones comerciales y porque nadie los quiere.

Hábitos de lectura y compra de libros en España ©infogr.am
Hábitos de lectura y compra de libros
en España ©infogr.am
El día 20 de abril apareció en el periódico La Vanguardia una noticia que aludía a la destrucción de libros por parte de las editoriales y cómo esta acción se está recrudeciendo por la cantidad de casas editoras que cierran sus puestas a consecuencia de la crisis económica en España.

Para quienes hacemos libros, los valoramos como productos culturales, y los queremos o amamos, sentimos pena y hasta congoja por su destrucción. Pero no existen otras soluciones viables, ni para las editoriales ni para las empresas “saldadoras”, ésas que compran los restos de edición a las editoriales para venderlos en mercados de viejo.

Compartí en Twitter la noticia de la Vanguardia y Al rico libro preguntaba por qué no se donaban los libros a las bibliotecas para lo poco que se paga por venderlos “al peso”. ¿Han intentado donar libros a una biblioteca o alguna otra entidad? En Barcelona intentar donar libros puede llegar a ser una tarea complicada que, además, genera gastos de tiempo y dinero para quien quiera hacerlo.(*) Y, lamentablemente, como sostiene Pere Sureda en una rtículo de la Revista de Cultura argentina Ñ: “No es rentable donarlos, representaría una gran cantidad de trabajo y de dinero. Es más barato destruirlos”.

A las editoriales les pasa algo similar, aunque con matices. Una editorial destruye libros por varios motivos y, estemos o no de acuerdo, guste o no, algunos de los motivos de por qué lo hacen es:

1. Porque han caducado los derechos sobre la obra y ahora los tiene otra editorial: éste es un caso bastante habitual que se realiza tanto para proteger los derechos adquiridos por la nueva editorial (se estaría violando la Ley) como para no intervenir en sus planes comerciales. Un caso concreto y muy bien argumentado sobre este tema lo podéis leer en el post “Destruyendo el catálogo” de la página web Un tebeo con otro nombre.

2. Porque el libro ya está muerto y no hay posibilidades de reanimación; por ejemplo, aquellas obras de contenido muy actual –hot book- en un determinado momento, pero que pasado un tiempo han quedado desactualizadas. Es decir, su comercialización ha dejado de ser negocio y no se ven perspectiva de poder colocarlo nuevamente en el mercado bajo otra forma de edición.

3. Porque el contenido del libro ha tenido una segunda y/o tercera vida y no da para más. Tal es el caso de contenidos que han sido publicados en trade, en bolsillo, en club y ya no se venden por ningún canal ni haciendo malabares con ellos.

4. Porque es más caro el gasto generado por el libro en el almacén que lo que éste da de beneficios. Porque hablamos de miles y miles de libros no de decenas, y los costes de espacio y mantenimiento de los palets de los títulos generan gastos que no alcanzan a ser cubiertos con la venta y reventa del libro en cuestión. Además, hay que considerar que mientras la editorial tenga los libros ha de haber una contabilidad de ellos, lo que genera más gasto.

5. Porque el autor lo pide. Por cuestiones de marketing de autor algunas veces es mejor que el libro desaparezca de la cadena comercial y no esté en venta en mercadillos, porque afecta a su imagen. Hay autores que piden expresamente a su editor la destrucción de una edición de un libro suyo, incluso esta acción puede ser una cláusula específica del contrato de edición, tal como señala la autora Ana María Shua en el mencionado artículo de la Revista Ñ.

6. Porque una editorial no puede permitirse regalar miles de libros a uno de sus clientes predilectos: las bibliotecas son uno de los principales clientes de las editoriales y regalar los libros que no se venden a un cliente no es una práctica comercial aceptable, entre otros motivos, porque afecta a la arteria comercial del corazón  del sector editorial. Según el estudio El Sector del libro en España 2010-2012 las editoriales facturaron a las bibliotecas, en 2012, ventas por 19,2 millones de euros, siendo uno de los canales de venta en aumento (un 14,3% más que en 2010).

Cabe mencionar que la Ley de Propiedad Intelectual española contempla la destrucción de ejemplares; es decir, que es una práctica legal. Tanto si el editor decide vender los libros a saldo como destruir los ejemplares, tiene la obligación legal de notificarlo al autor y éste puede decidir quedarse con todos o parte de los títulos.


¿Por qué se llega a la destrucción de libros?

Una de las causas y arriesgo a decir que la más importante es que muchas editoriales publican una cantidad innecesaria de ejemplares de un mismo libro. Un editor debe hacer un escandallo por cada título que va a publicar; es decir, hacer las cuentas para saber si editar, publicar y poner a disposición comercial ese libro será negocio o no, si le dejará un margen de beneficios. Puede que las cuentas salgan bien en teoría y en la práctica y todos contentos. Pero puede también que en la práctica, finalmente, las cuentas no cierren, que el libro no se venda, y que el producto se transforme en un generador de gastos varios.

En este punto es donde me pregunto nuevamente  por qué tantas editoriales no apuestan por la impresión bajo demanda; así lograrían reducir el riesgo de acumulación de ejemplares y gastos de logística, contabilidad, personal, etc. Por suerte, con el auge de la edición digital la impresión bajo demanda está aumentando también y existen editoriales que sabiamente han sabido aprovechar y coordinar la edición impresa con la digital.

reciclar libros
Otra de las causas, aunque de menor cuantía, es la destrucción de libros con contenido plagiado. Si una editorial se ve envuelta en contiendas judiciales porque uno de sus libros tiene contenidos no originales puede verse obligada no sólo a retirar la edición del circuito comercial sino también a destruir dicha edición.

Sé que este post puede herir susceptibilidades, pero esconder o no compartir una realidad por la que atraviesa el sector editorial me parece de tontos. Y, por otro lado, si alguien sabe cómo hacer para donar libros en Barcelona lo invito a comentar e indicar la forma de hacerlo.



(*) Hace unos meses quise donar varios libros y realicé una búsqueda por Internet para saber dónde podía hacerlo. El resultado fue que sólo algunas bibliotecas aceptan sólo algunos libros, con lo cual si la biblioteca está lejos de donde tú vives o no reciben libros de la temática que tienes estás más que pillado. He buscado y rebuscado en páginas web y foros instituciones benéficas o no que reciban libros en donación y estén activas (contesten a un email o llamada por teléfono) y tampoco tuve suerte. Si algunas de las instituciones lo hacen hay que llevar los libros uno mismo; es decir, hay que coger el coche que yo no tengo o pagar a alguien para que lo haga y muchas de estas instituciones están fuera de Barcelona ciudad, y el donante debe hacerse cargo de los portes (pagar el transporte). Por tanto, ya no sale a cuenta en tiempo y dinero, y viajar en transporte público con kilos de libros tampoco es una opción viable. Las únicas personas que estaban dispuestas a venir a mi casa a buscar libros eran particulares que luego revenden estos títulos en ferias y mercadillos.

¿Soluciones? Correos electrónicos con lista de libros a amigos, y amigos de amigos, ofreciendo los libros por si alguien está interesado; abandono “accidental” de alguno de ellos en bancos de plazas o cafés (intenten que una señora no los vea dejar el libro porque te seguirá para decirte que te lo has olvidado ¡esto me pasó!); llevar los libros a la mesa de intercambio de la biblioteca del barrio (en mi barrio dicha mesa ya no está; tuve que volver a casa con los libros bajo el brazo). Otra opción es ver, cada vez que tienes que salir, qué lugar queda cerca de dónde vas que reciban libros de la temática que tienes y quieres regalar y llevarlo. Todavía no dejado ningún libro a lado del contenedor de papel como me sugirió una amiga, pero me lo estoy pensado cuando en casa ya no tenga más espacio. 

jueves, 18 de abril de 2013

Javier Celaya no publicará más... en papel

Javier Celaya, director de Dos Doce y defensor acérrimo de las oportunidades que brinda el entorno digital, ha decidido no publicar más libros en versión impresa para ser consecuente con su filosofía de promotor de lo digital y liberarse de las ataduras propias de la impresión en papel.

culturacompartida(c)JavierCelayaSu último ensayo Cultura Compartida será presentado el Día del Libro -Sant Jordi en Catalunya- en Arts Libris Santa Mónica, a las 13 horas. 

Javier sostiene que el papel genera mecanismos limitadores a la hora de contar historias y para comprender mejor las nuevas oportunidades del entorno digital sostiene que debe "enterrar" esta forma de publicación de sus obras. Máxima que podría resumirse así: "ser o no ser... consecuente".

Sin embargo, en esta oportunidad, y a modo de homenaje a todo lo que el papel le ha dado, ha decidido convertir a Cultura Compartida en un libro de artista, que ha sido realizado a mano y utilizando la tecnología de hace 500 años, para destacar las cualidades táctiles, visuales y sensoriales de los libros en papel; un libro que ha sido confeccionado con la máxima atención puesta en la calidad del papel, en su textura y en su color. Un libro para leer, observar, oler y tocar.

Para más información sobre Cultura Compartida, podéis visitar los siguientes enlaces:
Presentación del libro en Barcelona

¡Nos vemos en Arts Libris!


Fuente del texto y la imagen: página web de Javier Celaya y blog de Dos Doce.


martes, 16 de abril de 2013

Comunicación eficaz con PowerPoint


PowerPoint sigue siendo el rey de las presentaciones y es uno de los programas más utilizado para elaborar pases de diapositivas.

En respuesta a esta demanda, y a través de Forconin - Formación y Consultoría Integral, desarrollé una formación destinada a profesionales que quieren mejorar y profesionalizar las presentaciones que realizan frente a clientes, proveedores, socios, colaboradores, colegas, etc.

Los días 4 y 5 de abril pasados lo estrené en la agencia de medios Carat, una empresa cuyos clientes son grandes compañías y multinacionales que manejan presupuestos importantes en publicidad para televisión, radio, prensa escrita, Internet, etc.

El curso tiene como objetivo brindar conocimientos sobre herramientas de comunicación y el diseño gráfico para aplicarlos en las presentaciones realizadas en PowerPoint y desarrollar estas presentaciones como una herramienta eficaz de comunicación.

El curso está organizado temáticamente en tres bloques:

1. ¿Qué quiero comunicar, cómo y con qué finalidad, a través de una presentación en PowerPoint?
  • Definición de los objetivos y las tareas a realizar
  • Delimitación de las ideas
  • Definición del público, directo e indirecto
  • Organización del discurso
  • Análisis y definición de herramientas
  • Gestión del tiempo

2. ¿Cómo diseñar presentaciones en PowerPoint atractivas para nuestros clientes? 
    Conceptos del diseño gráfico y editorial


  • Psicología del color
  • Tipografía
  • Jerarquía de la información
  • Imágenes y fotografías
  • Retículas y composición de página

3. Integración de los conceptos del diseño gráfico y editorial con las herramientas 
    y funcionalidades de PowerPoint
  • Organización de las diapositivas
  • Creación y gestión de patrones de diapositivas, de notas y de documentos.
  • Definición de colores y plan de color
  • Definición de fuentes y plan tipográfico
  • Creación, modificación y gestión de temas
  • Trabajo con formas, SmartArt, gráficos y tablas
  • Trabajo con animaciones y transiciones
  • Trabajo con hipervínculos y botones de acción
  • Trabajo con elementos multimedia: audio y vídeos
  • Revisión de ortografía y sintaxis
  • Adición y gestión de comentarios


    Curso Comunicación eficaz con PowerPoint (c) Mariana Eguaras
    Sala del curso
    en la empresa Carat
    Cada uno de los bloque cuenta con ejemplos sobre el buen o mal uso de los conceptos y herramientas. Los ejercicios o casos prácticos se desarrollan a lo largo de todo el curso con material de trabajo habitual de los asistentes, para aprovechar al máximo los conocimientos de forma práctica. A medida que se abordan los conceptos y se revisan los ejemplos se aplican a los ejercicios.

    La duración del curso está pensada para desarrollarse en 15 horas, idealmente en tres secciones de cinco horas, cada una con pausas intermedias en cada uno de las secciones. Es decir, una jornada y media laboral o tres mañanas. Sin embargo, según los conocimientos que los participantes posean de PowerPoint, la formación puede extenderse, ya que al tercer bloque es al que se le dedica más tiempo.

    Próximamente ampliaré información sobre este curso en el blog y compartiré material adicional. Y si deseáis profesionalizar aún más las presentaciones que realizáis a vuestros clientes, no dudéis en contactarme para adaptar la formación a vuestras necesidades.


    lunes, 8 de abril de 2013

    BookMachine Barcelona: balance personal


    BookMachine Barcelona
    El pasado jueves 4 de abril se realizó en Barcelona el primer BookMachine de España, organizado por María Cardona y patrocinado por Ibuksgrup. BookMachine pretende ser un espacio de encuentro de profesionales relacionados al mundo del libro, un evento ameno y “descontracturado” donde encontrarse con colegas y establecer nuevos vínculos profesionales a través del networking. Con un profesional invitado para exponer sobre un tema en concreto, y apuntando hacia el nuevo paradigma digital del libro, BookMachine ha iniciado su andadura en tierras españolas.

    BookMachine, que se originó en Londres y ya extendió este modo de celebrar encuentros por otras ciudades de Europa, también cuenta con una página web en fase beta: BookMachine.me. Esta plataforma, a la que se accede por invitación, nace con el objeto de poner en contacto empresas y profesionales del sector editorial para posibles colaboraciones.

    En este primer encuentro, asistió como ponente Javier Celaya para presentar el estudio “Cómo colaborar con startups”, elaborado por Dos Doce. Resaltó la importancia y la necesidad que tienen las startups y la editoriales las editoriales y las startups de trabajar de forma conjunta. El estudio puede descargarse desde la web de Dos Doce, y os recomiendo su lectura.

    Sintéticamente, Javier Celaya destacó que “ser una startups” es un modo de gestionar una empresa y no necesariamente la condición de ser una compañía surgida de y para Internet; que las editoriales poseen y generan contenido que las startups necesitan y que las startups poseen un capital humano y una visión de negocio que las editoriales debieran incorporar en sus actuales modelos de getión. Javier también habló de la publicación de su último libro impreso, el ensayo Cultura Compartida, que presenta el próximo 23 de abril, Día del Libro, en el auditorio de Arts Libris.

    Hace poco más de un año con David Soler habíamos pensado organizar eventos con estas características y luego, por diferentes razones que ahora no vienen a cuento, no seguimos adelante. Por tanto, mi balance personal sobre este evento es más que satisfactorio, porque hacía falta un punto de encuentro donde verse las caras y desvirtualizar un poco las relaciones que vamos estableciendo vía Internet y, en especial, a través de las redes sociales. También, porque no hay eventos de este tipo, en Barcelona, enfocados al sector del libro -que no sólo es el sector editorial- sino que se amplía a muchos otros ámbitos de producción.

    BookMachine BarcelonaY, concretamente, porque BookMachine es un espacio de debate sobre el mundo del libro que ¡por fin! no está enfocado al llorizqueo recurrente en contra de Internet, la edición digital y el nuevo paradigma editorial en el siglo XXI. Por el contrario, BookMachine apunta a profundizar sobre los nuevos modos de generación, circulación, distribución, comercialización, etc. de contenidos, con las consecuentes nuevas alternativas, modalidades y posibilidades de hacer negocio.

    Felicitaciones a María y a todos aquellos que hicieron posible, de una u otra forma, este primer BookMachine en Barcelona. Ojalá pronto haya otro evento en esta ciudad y pueda también extenderse a más lugares de España, para ampliar el espectro y generar nuevas interacciones que nos enriquezcan a todos en particular y al sector del libro en general.


    [Adenda, 11/04/2013] A posterior de escribir este post he sumado el auspiciante del evento que, por descuido, no lo había consignado en la entrada. Gracias a los patrocinadores, que brindan soporte profesional y económico, se pueden llevar a cabo este tipo de eventos. Gracias Eduard Castellet por destacar mi omisión J, ya que ha posibilitado rectificarme.

    lunes, 25 de marzo de 2013

    No confundamos compradores, lectores y fans: no son lo mismo


    Una editorial es, ante todo una empresa y, como tal, ha de ser rentable y para serlo debe de tener clientes. Una empresa vive de sus ventas sean productos o servicios, vive y/o sobrevive de ese reducido espacio que en cualquier balance ocupan los ingresos frente a la extensa superficie de gastos. Por tanto, una editorial vive de vender libros, no de tener lectores. Y lo mismo aplica para un escritor que se autopublica: un autor vive de sus ventas, no de sus fans en las redes sociales o de sus lectores.

    Esta aseveración viene a cuenta de una charla que mantuve con una editora en BookCamp y de una participación que hizo un autor en uno de los talleres que allí se impartieron. Para mí la distinción entre compradores, lectores y seguidores es más clara que el agua, y me sorprendió que algunas personas se extrañaran de este punto de vista.

    La editora, en referencia a un libro de su editorial que está teniendo buena repercusión, me contestó “es cierto que va bien, pero no es muy bueno”. Puedo comprender que a las editoriales les plazca que el libro que más venden sea, además, “bueno” (hay que ver qué valor y/o sentido se le da a bueno…), pero ¿qué importa cuán bueno es un libro si se vende bien? Por otro lado, si el libro no fuera lo suficientemente “bueno”, o fuera “malo”, no se vendería, así que alguna virtud la obra tendrá, independientemente del marketing que se le esté haciendo.

    Es una manía habitual de algunos profesionales de la edición erigirse en defensa de la “alta literatura” y que todo lo que no sea “bueno” según ellos no merece la pena y “¡fush-fush, vade retro!”. ¿Realmente creen esto que dicen? Patilluda estoy de escuchar defenestrar a El Código Da Vinci, de Dan Brown, por lo “malo” que es el libro, por lo light del contenido y la poca profundidad de la historia, pero más de un editor hubiera matado por publicar ese libro y salvar su cuenta de resultado del año, y la de los siguientes. ¡Basta de santurronerías! ¿Acaso las editoriales no son empresas que persiguen un rédito económico? Sino sería fundar una empresa para fundirse, y nadie comienza un negocio para perder dinero. Pleno sentido común

    Algún cultureta se horrorizará de esta distinción que hago, pero compradores y lectores son cosas bien distintas y las editoriales, antes que lectores, quieren y necesitan compradores. Y para muestra valga un botón o, mejor dicho, valga Sant Jordi. ¿Cuántas de las personas que compran libros en Sant Jordi son lectores? Y la misma distinción vale cuando se habla de “tener fans”: tener seguidores no equivale a que lean lo que escribes, no es sinónimo de que quienes te siguen o son tus amigos en alguna red social sean lectores de tus libros.

    Las cifras de los últimos estudios sobre los hábitos de lectura y los libros más vendidos en España avalan el argumento: la Federación de Gremio de Editores de España (FGEE) informó, a finales de diciembre del año pasado, que la actividad editorial descendió un 20% en los últimos tres años y que se estima que el negocio editorial ha caído un 10% o más en el mismo periodo (habrá que esperar a que se publique el informe del Comercio Interior del Libro en España 2012 para tener datos más firmes). Como consecuencia, se estipula que la facturación editorial ha pasado de 2.800 millones de euros a 2.500 millones, perdiendo casi 300 millones de euros de facturación.

    Por otro lado, el Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros de 2012, publicado en enero de este año, informa que el porcentaje de lectores de libros alcanza en España al 63% de la población, y que ha aumentado la cantidad de lectores de libros en comparación con los años anteriores: un 2,7% respecto a 2010 y un 1,6% respecto a 2011. Por supuesto, también han aumentado los lectores de libros en soportes digitales (ordenador, un teléfono móvil, una agenda electrónica o e-reader): 6,4% respecto a 2010 y 4,9% respecto a 2011.

    Estos estudios evidencian que lectores y compradores no necesariamente van por el mismo camino, ya que la fauna es variada. Hay:
    • lectores que leen en bibliotecas y no compran libros;
    • lectores que leen libros impresos y digitales que les prestan;
    • lectores que leen libros digitales de descarga gratuita;
    • lectores que leen libros digitales e impresos que le regalan, pero que no comprarían;
    • compradores que adquieren libros para regalar y no para leerlos ellos;
    • compradores que adquieren libros para leerlos ellos mismos;
    • compradores que adquieren libros para leerlos ellos y otros libros para regalar;
    • una gran cantidad de reseñadores de libros que los leen, pero no los compran;
    • y alguna tipología más que se me ha escapado...


    Seamos sensatos y sinceros: una editorial lo que necesita, en primera instancia, es tener compradores, básica y prácticamente, porque sin ellos el negocio no tiene razón de ser. Y no por ello la editorial es menos importante o pierde  influencia en el mercado, es menos influyente, poco culta o irreverente (que los tiros no van por ahí...).

    Que las editoriales vendan un producto cultural, como es un libro con todo lo que ello implica, no quita que dejen de ser productos. Que editar y publicar libros sea una tarea apasionante y maravillosa no lo pongo en duda ¡si yo vivo del sector editorial! Y me encanta trabajar dentro de este sector. Pero mojigatería… las justas.

    sábado, 16 de marzo de 2013

    BookCamp: resumen del taller "Plataformas de venta"


    Ayer asistí a un par de eventos de BookCamp dentro de Kosmopolis 2013. Una de las charlas que me más me gustó no porque las demás fueran menos interesantes, sino que al superponerse los eventos toca decantarse por alguno sí o sí fue la de Radamés Molina, editor de Linkgua - Red Ediciones.

    Me interesaba en especial este taller en relación al Máster en Edición Digital que estoy realizando y porque todo “lo nuevo” del sector del libro me cautiva intensamente.

    Radamés abordó distintos temas como las plataformas de venta de libros digitales y de impresión bajo demanda; cómo enfocó desde el inicio su modelo de negocio editorial y el trabajo que ha tenido que dedicarle a ello. Brindó su opinión sobre la piratería, sobre la transformación y adaptación de la cadena de valor del libro y la crucial importancia de los metadatos y la web semántica.

    Linkgua es una editorial que publica libros bajo demanda y en formato digital para todo el mundo. Su catálogo está compuesto por unas 1.400 obras de dominio público, por lo que el valor agregado está dado por el enriquecimiento del contenido y el tratamiento editorial de los libros (por ejemplo, la edición de títulos en versión original más otra en actualizada).

    Los títulos de Linkgua son textos de la literatura hispanoamericana clasificados en siete colecciones: Historia, Leyes, Narrativa, Pensamiento, Poesía, Religión y Teatro. Editan en tres idiomas: español, inglés y alemán y en cuatro formatos digitales: ePub, PDF, movi y Webready. Gracias a asociaciones con librerías e impresores de todo el mundo, los libros de Linkgua están disponibles en 1.200 puntos de venta.

    Los tips más destacados de este taller, desde mi punto de vista, han sido:

    · La edición digital requiere de nuevos profesionales conocedores del entorno: hay que trabajar con programadores y conocer lenguajes hasta ahora atípicos para la industria del libro, pero extremadamente necesarios para la edición digital.

    · La importancia del correcto y organizado desarrollo de los metadatos: el gran valor que constituye elaborar concienzudamente los metadatos de un catálogo editorial, para poder distribuirlo por todo el mundo y que cualquier librería online y cualquier distribuidor digital tenga esta información.

    · La creación y edición de archivos de los libros con capacidad para adaptarse a cualquier formato actual y a los formatos que pudieran surgir en el futuro. Esto permite un enorme ahorro de tiempo y recursos además de versatilidad ante la aparición de nuevas alternativas de edición.

    · La forma de digitalizar los libros: carácter por carácter, porque permite ofrecer los títulos del catálogo para adaptarse a las necesidades del cliente. De esta forma, el contenido se puede adaptar a universidades, bibliotecas, empresas y personalizarlos a gusto del comprador.

    · La utilización de estándares internos para designar hojas de estilos, con etiquetas XML, integradas a Indesign. Esto favorece la automatización de procesos y realizar cambios globales en todos los libros de una sola vez: se cambia el parámetro en la hoja de estilo y automáticamente se aplica a todos los archivos.

    · El diseño de portadas de libros electrónicos para la web: los libros de Linkgua necesitan un diseño de portada diferente a lo que habitualmente estamos acostumbrados, ya que sus libros son visibles en la web y no en una librería tradicional. En la Red la portada de un libro tiene una visibilidad reducida, de centímetros, y por ello es necesario destacar mucho más los títulos (más información en "Nueva imagen").

    · La cadena de valor del libro se ha transformado: los distribuidores son distribuidores digitales y hay “transportistas digitales” que son las empresas de computación que ofrecen sus servicios y software especiales para poder procesar toda la información con la que trabaja el entorno digital.

    · El editor está tremendamente expuesto frente al distribuidor porque le ofrece toda la información de su catálogo a través de los metadatos, y porque los distribuidores y las librerías tienen libertad para usar esa información. “La piratería no viene de fuera del sector, sino de los propios agentes de dentro” y Radamés contó la experiencia por la que pasó al ser pirateado por un distribuidor digital (más información en "Copyright-Copyleft"). 

    · El entorno digital posibilita una alta interacción entre editorial y lector: el lector puede realizar la devolución de un libro digital como también marcar errores encontrados en un libro a la editorial y ésta subsanarlo casi inmediatamente corrigiendo el archivo y poniéndolo nuevamente a disposición del público. La comunicación es más fluida y directa, hay menos barreras.

    · La importancia de estandarizar: cuantos más procesos se estandaricen mejor, incluso estandarizar las maquetas de los libros aporta beneficios que se traducen en operatividad, funcionalidad y ahorro de tiempo.

    · Socios estratégicos: es fundamental establecer socios estratégicos en todos los planos, sea con distribuidores, librerías, imprentas, páginas web, etc.


    Hoy toca más BookCamp y próximamente os acercaré más notas (y espero sacar alguna fotografía que con el entusiasmo de tomar notas ayer se me olvidó J).


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